Pensando la Polis desde la Jungla

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Comunicología y Unidad IberoAmericana

Comunicología y Unidad IberoAmericana

Manuel Ortiz Veas, Universidad de La Frontera, Temuco, Chile 

maortiz.@ufro.cl

Y no hay belleza como esta belleza

de América extendida en sus infiernos,

en sus cerros de fuerza y poderío

y en sus ríos atávicos y eternos.

Pablo Neruda

Empréstame a tu hermana,

a ver, a ver si la cosa llega a parto de una vez,

y nos juntamos todos…

en una “Patria Grande”.

Gonzalo Rojas

Antigua América, novia sumergida …

Déjame hundir la mano

Y deja que en mí palpite, como un ave mil años prisionera,

El viejo corazón del olvidado …

Aire en el aire, el hombre, dónde estuvo?

Tiempo en el tiempo, el hombre, dónde estuvo?

Sube a nacer conmigo hermano.

Pablo Neruda

 

                                                             INTRODUCCIÓN

Vivimos bajo el imperio del narcisismo y egocentrismo: egoístas, autoritarios y no solidarios de poderosos que imponen el belicismo;  obligando a los ciudadanos a la no comunicación (acto altruista& solidario&pacífico de hacer en común) y haciéndonos creer que es sinónimo de cien o más conceptos.

La palabra maldita, PAZ – denominada así por la Poeta chilena Gabriela Mistral, que vivió en momentos en que se privilegiaba la guerra –  conlleva y va implícita en los verdaderos orígenes etimológicos y léxico-genésicos de la COMUNICACIÓN… Comunicación que para hacerla viva y encarnada requiere  de un nuevo mundo valórico ( donde prime la comunidad en el amor y la aceptación ) que tenga claro que habitamos en una Datósfera en la cual debemos claramente distinguir y diferenciar una serie de conceptos que nunca han sido sinónimos; y hacer una ética y moral donde sea realidad el que amemos a nuestro prójimo como a nosotros mismos.

                                           LA COSMOVISIÓN ACTUAL

Según el cuento que siempre nos cuentan (porque vivimos “dirigidos por los muertos” y de ahí surge nuestra weltanschauung y endomesticándonos nuestra ENweltanschauungslehre = el aprendizaje del concepto del mundo de la manera única que quieren imponer los autoritarios&poderosos que no respetan las otras cosmovisiones[1]), nuestro universo surgió de una azarosa fluctuación hace doce billones de años más menos tres – nótese la exactitud de las mal llamadas disciplinas exactas – y la Tierra se habría formado hace aproximadamente cuatro billones y medio. Es en este planeta constituido inicialmente sólo de elementos inorgánicos donde también por una azar se habrían combinado éstos para crear lo que denominamos vida orgánica, según el cuento que también contaron Alexander Oparin en 1927 y Stanley Miller en 1953 (CHON + E).

 Y el cuento sigue con una historia de deriva evolutiva donde los llamados  Homo-Sapiens Sapiens vivimos en una Biósfera sobre la cual hemos construido una Noósfera (Teilhard de Chardin). Noosfera que desde hace más de 2 milenios, según el profesor Hervé Fischer (conversación personal, Montreal, Canadá, 1985), es modelada por un conjunto de valores que sirvió de base en un primer y largo período histórico para los modos de producción esclavista y feudal. Hasta la Revolución Francesa primaron los valores de la cultura Greco-Romana-Occidental: Dios, el Rey, la Verdad, la Belleza, el Bien, la Creación, la Revelación y el Idealismo Trascendental.

Luego, bajo la bandera de la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad fueron substituidos los valores del antiguo régimen por los siguientes: el Hombre, el Estado, la Razón, la Novedad, el Progreso, la Historia, la Experiencia y el Realismo Materialista. Valores que -aunque están en crisis- continúan vigentes con algunos de los antiguos; y quienes los han poseído y los poseen fueron y son  responsables de  la destrucción de nuestras etnias y culturas primigenias de nuestra América; además de la polución y muy probablemente  destrucción de nuestro Oikos.

Además, esta visión sufre de extrapolaciones aplicadas a un quehacer denominado comunicación que hasta el momento no es una disciplina autónoma ni es una Comunicología.

En primer lugar y desde todos los marcos de referencia teóricos (funcionalista, estructuralista, culturalista, dialéctico, sistémico y otros “ismos”) se tiene como base el denominado modelo aristotélico: orador-discurso-auditorio que, como es bien sabido, fue elaborado para la retórica, el arte del bien hablar, de la persuasión y de la política (Aristóteles, Retórica.).

En segundo lugar, sin ningún respeto por sus creadores, han sido también extrapoladas las teorías de la Física Newtoniana y de la Evolución Darwiniana, llegándose al extremo de indicar que cuando existe comunicación hay una relación vectorial de causa-efecto, de acción y reacción, de estímulo y respuesta; y donde siempre está produciéndose la primacía del más fuerte, la sujeción y la dependencia. También, diciéndose erradamente que hay comunicación cuando alguien dice algo a otro y ese otro responde, denominando a esa respuesta feedback, sin importar los pensamientos intrasubjetivos y acciones que luego realice el denominado receptor. Se confunde en este caso y en muchos otros, diálogo o conversación (cum=con; versare= dar vueltas), con actos solidarios de hacer en común.

Desde nuestra perspectiva, todo lo anterior constituye un gravísima confusión, suerte de Torre de Babel moderna  que en nada contribuye a crear una Comunicología.

Nuestros postulados

Entonces estimamos pertinente, aunque cometamos un error (porque “errare humanum est”[2]), arriesgarnos a ver la comunicación desde una nueva perspectiva que parte por plantear un nueva Weltanschauung y a realizar actos de distinción que nos permitan diferenciar claramente conceptos como: dato, información y otros que evidentemente no pueden ser utilizados como sinónimos de esta primordial actividad  y quehacer humanos.

Es por esta razón que señalamos descarnadamente que la Comunicación no es sinónimo de cien y más  conceptos; y por ejemplo, no es ni significa lo mismo que: publicidad, propaganda, lingüística, semiología, semiótica, lengua, habla, mensaje, canal, chatear, conversar, dialogar, transmitir, contactar, relacionar, etc., etc., etc..  También compartimos la falsificación popperiana (en ídem, Popper, p.165). La comunicación vive transversal y encarnadamente en los tres mundos de Popper (ídem, p. 61); pero erradamente -la gran mayoría de los mal llamados especialistas en comunicaciones-  confunden los estados de conciencia o mentales o conductuales para actuar  con los actos solidarios de compartir y hacer en común. Por ejemplo, el que una persona responda SÍ, no puede entenderse como comunicación, al igual que cuando uno se expone a los mensajes de los medios masivos de transmisión de datos o  expresa que esperara a unos amigos en un espectáculo; en este último caso la comunicación ES y la HAY  cuando todos están en ESE lugar COMPARTIENDO.

Postulamos un nuevo mundo valórico donde los seres humanos deben aceptarse mutuamente tal como son y no, con una pretendida igualdad, fraternidad y libertad inexistentes, avasallar a aquellos que no piensan como los dominadores y poseedores de la autoridad y el poder. Por ello, y con la bandera de la sabiduría y el amor -en una convivencia de aceptación- proponemos los siguientes valores: el Ser Humano, la Comunidad, la Razón y la Emoción; la Autenticidad, la Solidaridad, la Responsabilidad, la Experiencia y la Acción; el Respeto y la Dignidad. Todos en devenir de vivencialidad, teniendo consideración por los demás, ecuanimidad y rechazando el apego a los bienes materiales y la violencia.

Creemos que no es necesario ir a otras culturas milenarias para buscar las raíces comunicacionales de nuestra América. La reciente investigación arqueológica ha más que demostrado que nuestras etnias comenzaron a constituirse desde hace más de 10 mil años (el mal denominado  descubrimiento de América y el choque destructivo desde que llegaron los conquistadores coloniales es menos que el 5% de la rica historia encarnada de nuestros pueblos) y que las fronteras que nos dividen no existieron antes y que hubo un continente mucho más hermanado.  Sólo dos ejemplos: los 12 mil años del sitio Monteverde ubicado a 38 kilómetros al sureste de Puerto Montt, en el centro sur de Chile (Science, febrero 2007, arqueólogo Tom Dillehay) y  la ciudadela del Señor de Sipán, al norte de Lima, Perú, que dobla en datación los 4 mil años de Sumer y los sitios de Susa.

Por ello unámonos todos, urgando eclécticamente en lo mejor de todas nuestras raíces: la “sana locura” de El Quijote y la lengua española; la saudade portuguesa;  el número, el rescate de la linterna helénica y otros grandes saberes islámicos; y la desconocida e incalculable riqueza de nuestras etnias: el azul mapuche, la astronomía y arquitecturas mayas y aztecas, las verticalidades de los distintos nichos ecológicos y transhumansias tiwanaquenses e incásicas, las armonías arajja saya&manqha saya, etc., etc., etc..

Concordamos por todo lo anterior con lo que canta el poeta Gonzalo Rojas: “¡viva nuestra Suramérica …!” … “empréstame a tu hermana, a ver, a ver si la cosa llega a parto de una vez, y nos juntamos todos…” en una “Patria Grande” … “pensando por otra parte en Tlaquepaque” … “Octavio me oiga … y además las 500 rosas de mi jardín de este Chillán de Chile que no será México pero me sigue siendo México”.

También planteamos una nueva mirada para nuestra realidad mundo, la cual no está afuera y constituye en su globalidad una Datósfera que se da, que aparece, que emerge a partir de nuestro Sintuir conjuntamente con los denominados cinco sentidos. Es allí: enmenando “un mundo” y autoenmenándonos que entramos en ENCOMUNICACIÓN = el lugar, el tiempo, el modo, el origen en que realizamos& participamos&hacemos nuestros actos solidarios en común.

Pero antes en emactuando – para traer al origen participando – seleccionamos& elegimos&distinguimos los datums así:

                [3]

El orden de los sentidos no implica mayor o menor receptividad. Esto porque, por ejemplo, la retina humana capta sólo entre los 400 y 700 nm (que es lo que denominamos luz visible) y que es una parte infinitesimal de la radiación electromagnética, que va desde las ondas gamma (de longitud de onda mucho menores) hasta las ondas de radio (billones de veces más largas, del orden de los metros). Sin embargo, nuestra piel puede detectar la radiación ultravioleta y la infrarroja. Igualmente, el oído humano detecta la gama sonora que va desde los 20 hasta los 20000 Hz, lo que también constituye una pequeñísima parte de todo el espectro de las ondas sonoras.

Queda claro entonces, y lo reiteraremos, que datos es muy distinto de información y ambos de comunicación, la que en absoluto puede tener un centenar de significados o ser sinónimo de otras cien palabras.

Información proviene de in = dar y formare = modelar, ordenar; y desde el punto de vista shannoniano es la medida de la indeterminación de la elección entre acontecimientos que ofrecen más de una probabilidad. La cantidad de información H es igual a la sumatoria de las probabilidades Pi desde i igual a 1 hasta i igual a n por el logaritmo de base dos de la cantidad de sucesos y/o acontecimientos posibles:

Debemos aclarar que la creación de Claude Shannon y Warren Weaver se denomina correctamente “Teoría Matemática de la Comunicación” y en ella aparece el concepto de información para aplicarlo en una central telefónica y como idea de negentropía. Según esta formulación teórica, un probable hecho genera más información cuando tiene la menor probabilidad de ocurrencia, es decir, el que posee mayor incertidumbre. También, para evitar confusiones señalaremos que la Teoría Cibernética es de Norbert Wiener y Arturo Rosenblueth; y que no existe la “teoría de la información”, como erróneamente algunos lo creen.

Postulamos que es un error extrapolar al terreno de la comunicación humana la idea shannoniana de información y el concepto de feedback wieneriano.

La información es creada por cada ser humano, luego de urdir los datos, realizando actos de distinción, elección y selección.

Y así sucesivamente: información + información + información nos permiten ir creando saber y conocimiento, para luego crear significado y sentido. Una vez concluido este ciclo&proceso&histórico, podemos entrar en Encomunicación.

Hay Encomunicación cuando se da una relación antisimétrica que puede expresarse simbólicamente como sigue a continuación.

“Si A realiza una acción a(r,t) y B realiza una acción b(r,t) (donde r representa el espacio y t el tiempo), entonces”:

Es decir, hay Encomunicación cuando surgen en un mismo espacio y en un mismo tiempo recursiones concatenadas, recíprocas, coordinadas y antisimétricas entre dos o más individuos, o sea, cuando se catapultan acoplamientos sociales con las características indicadas. En una situación así nada se transfiere, sólo se comparte solidariamente.

Estas son las bases teóricas para nuestros postulados[4] porque concuerdo con la frase de  Einstein a Heisenberg: “es la teoría la que determina lo que podemos ver”; con la de Maturana y Varela: “ningún experimento ni observación son significativos a menos que se  hagan e interpreten dentro de un marco teórico explícito”; y también con la de Einstein: “un sistema de pensamiento lógicamente coherente es el requisito inexcusable de toda ciencia”.

Por lo tanto, a no seguir confundiéndonos, los tiempos son diferentes para primero: el take into account = tomar en cuenta los datos, que ellos nos llamen la atención y que creemos el interés para elegirlos&seleccionarlos (no olvidar también que los medios masivos de transmisión de datos requieren de un tiempo para ser visualizados y más aún memorizados por los receptores); segundo, requerimos de más tiempo, experiencia y memoria para urdir esos datos elegidos y crear información -la que surge de la vivencia de los sujetos en sus redes de coerseducción, situación comunicacional, consecuencias anticipadas, credibilidad de la fuente y sus competencias receptivas-[5]; y tercero, en un devenir intrasubjetivo y también relacional, crear conocimiento, saber, significado y sentido.

Es concluido lo anterior, que recién en un mismo espacio&tiempo, en un aquí y en un ahora, se inician recursivamente los actos solidarios&altruistas&pacíficos de hacer y compartir en común. EncomunicAcción, que es un epifenómeno (del griego “epiphanomenos” = que aparece después; de epiphaino = parecer después; formado de epi = sobre, después; y phainomai = aparecer).

La comunicación pues, nada tiene que ver con la mal llamada globalización de la sociedad del conocimiento, de la información y de la comunicación (cuando, como nunca hoy, vivimos en un mundo más incomunicado y no pacífico), porque la verdadera y única comunicación emerge de los actos solidarios de compartir y hacer en común en que los seres humanos emactuamos para hacer surgir convivencia espontáneamente, sin dictaduras ni mandatos.

                                        CONCLUSIÓN

 Si queremos de verdad pregonar la PAZ debemos utilizar los medios masivos

De transmisión de datos instando a la COMUNICACIÓN VERDADERA. Para

Ello debemos construir mensajes instando a la responsabilidad, sabiduría,

Dignidad, solidaridad, respeto, libertad y cuidado del medio ambiente vivo y

Lo mismo debemos reiterar cada día en nuestra convivencia cotidiana de

COMUNICACIÓN e incentivar a tomar conciencia de nuestro existir a partir

Del cual le damos sentido a nuestras vidas en redes de coerseducción en

Las que deben primar los actos de AceptAmor.

                                     BIBLIOGRAFÍA

ENGLER, B : “Teorías de la Personalidad”, McGraw-Hill, México,1999.

FERRÉS I PRATS, J. : “La Educación como Industria del Deseo”, Gedisa, España, 2008 .

FRANKL, V. ; “El Hombre en Búsqueda de Sentido”, Herder, Barcelona, 1998.

GALIANO, J. : “Humanismo, Derecho y Convivencia Social”, Tierra Mía, Chile, 2012 .

MATURANA, H  & VARELA, F. “El Árbol del Conocimiento”, Universitaria, Chile, 2002 .

[1]Y tampoco aceptan otras percepcreaciones del tiempo y del espacio queriendo imponer -hasta  en las universidades- “lo que llamamos desarrollo tecnológico aplicado”… que entre sus consecuencias: sustituye la actividad humana por el automatismo cibernético disminuyendo las ocupaciones, encasillando al  ser humano en un estrecho sistema de instrucción y de acción en el trabajo; provocando la  pérdida del “sentido creador” y “la deshumanización de la tarea y de la creatividad artística”; un “sentimiento de soledad que provoca tensiones y neurosis”; y  “la segmentación de las lealtades sociales” que no hace al trabajador miembro de una comunidad abierta, de donde resulta que el mundo se le hace lejano y ajeno. (Juan Gómez Millas y otros, “El tiempo en las ciencias”, Universitaria, Chile, 1981, pp. 19-29).

[2]Compartimos   lo que señala  David Miller (en: Popper  Escritos Selectos, Fondo de Cultura Económica, México, 1995, p. 9): “…La repugnancia a cometer errores degenera, típicamente en el rechazo a las nuevas ideas, en el desagrado por cualquier clase de iniciativa audaz. Si de veras queremos descubrir cómo es el mundo, debemos estar bien preparados para corregir los errores; pero para corregirlos, ante todo debemos estar bien dispuestos a cometerlos. Los que deben preocuparnos no son los errores en general, sino sólo aquellos que no podemos corregir”.

[3]La sumatoria de los n elementos xn  (ver, oir, oler, tactar, gustar y sintuir) multiplicados por su respectivo peso relativo an, donde los valores de an están comprendidos entre cero y uno; considerando que n varía desde uno hasta seis.

[4]Además debemos señalar que siempre están  presentes en ellos  la Teoría de la Autopoiesis de  Humberto Maturana y Francisco Varela; y la Logoterapia de Víctor Frankl.

[5]Estos son los factores primordiales, junto con el “efecto boomerang o perverso” que señala el sistematizador de la Teoría de la Recepción Activa, del Dr. René-Jean Ravault, conversación personal, Montreal, Canadá, 1985.