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Los Ministros de Educación sin aula: De un economista intransigente a una técnica liberal.

Los ministros de educación sin aula: De un economista intransigente a una técnica liberal.

imagesHoy vemos una nueva maniobra del gobierno de la Nueva Mayoría para mantener ese esquivo “equilibrio” y trastabillado “avance” en sus reformas supuestamente estructurales.

Hoy, tras casi un mes del paro de profesores, quien era la carta garante de la “mano dura” de esta renovada Concertación (se le sumaría Burgos en el mes de mayo), ha dado un paso al costado para asumir la Secretaría General de la Presidencia (Segpres). En su puesto ha recaído Adriana Delpiano, un nombre que conlleva una postura ideológica más compleja de la que intuimos esta mañana, mientras, literalmente, nos “desayunábamos” con esta noticia. Pero vamos por parte:

a) La jugada del ejecutivo.

Lo primero que evidencia esta jugada madrugadora de Bachelet es la intención de su pacto electoral (llamado metafísicamente “coalición”) de “blindar” al ministro ante la radicalidad y conciencia organizativa del Movimiento por la Educación que hoy se visualiza en los profesores de Chile. Docentes y Estudiantes que ésta vez parecen no abdicar en su lucha ni dejarse persuadir por los ya acostumbrados maquillajes o traicioneros cariñitos concertacionistas de antaño.

Era imprescindible entonces, que pasase lo que pasase en la coyuntura educacional, el ministro no fuere la piedra de tope, menos aún el gran difunto de esta lucha entre los que queremos una verdadera educación para el pueblo y los que se niegan a ello.

b) ¿Quién es Adriana Delpiano?

Quien asume en el Ministerio de Educación es Carmen Adriana Delpiano Puelma (Stgo, 27 de febrero 1947) asistente social, militante del Partido Por la Democracia (PPD), (en el año 1969 fue integrante del MAPU), que desde la “vuelta a la democracia” ha bailado al son de cargos públicos, ministerios y sectores privados ligados a la concertación (fue Ministra de Bienes Nacionales de Chile en el gobierno de Frei; Ministra del Servicio de la Mujer en el gobierno de Lagos e intendenta de la región metropolitana en el primer gobierno de Bachelet). Como vemos, bagaje político le sobra.

Hoy y desde hace varios años es parte de Educación 2020 (fue directora ejecutiva), un órgano de reflexión pedagógica que desde sus comienzos se hizo ver como un “Think Tank” del mundo educativo, ONG que no perdía espacio televisivo para obnubilarnos con sus nuevas propuestas, certeros números y macro estadísticas, siempre con un mirada elitista desde el mundo académico y siempre con un nulo conocimiento de la realidad de los docentes dentro del aula o de lo que significa concretamente ser maestro/a hoy en Chile.

Y eso se ve reflejado en la coyuntura: Cuando el barco esta con oleaje alto o el avión con turbulencias, aparece la verdadera personalidad de cada tripulante o pasajero.

Es que Educación 2020 no solo ha sido el sustento neoliberal de la Nueva Mayoría en materia educativa, sino que, al igual que otras organizaciones y partidos políticos autodenominados “progresistas”, se ha caracterizado por ejercer retóricamente la crítica radical a la “mezquindad” de los distintos gobiernos en materias sociales, pero a la hora de debatir y tomar postura por una verdadera reestructuración de algún Derecho Social, toman palco silentes o se dedican a amartillar, siempre desde sus escritorios del sector oriente de Santiago, las justas aspiraciones de las bases movilizadas. El contenido formal de eso se expresa en diversos artículos falaces y “columnas de opinión” que diarios (aún más falaces) publican gustosamente en sus páginas centrales.

c) ¿Qué se quiere lograra con esto?

Si  bien a pocas horas del suceso no estamos en condiciones se esgrimir certezas sobre el papel, podemos intuir una probable tesis: el ministro Eyzaguirre no se va para la casa, y si bien ésta especie de “enroque” está directamente influenciado por el gran y digno movimiento de las y los Docentes, no fue gesta absoluta de ellos. No puede verse a la rápida como un “triunfo del movimiento”, pues el ministro Eyzaguirre no ha sido castigado o expulsado, más bien ha sido “premiado” con una cartera estratégica, un ministerio “ascensor”, una especie de “Virgilio” entre las reformas del ejecutivo y el poder legislativo. Es decir, el ministro se va con la clara misión de agilizar las reformas cueste lo que cueste, sosteniendo ese axioma de que el “dialogo es dentro del parlamento” y nunca con sectores sociales directamente involucrados, menos si se encuentran movilizados.

Por otra parte, no es menos cierto que sin la coyuntura actual, sin el ya consolidado despertar de los movimientos sociales, el gobierno no estaría tan presionado a pegarse continuamente “disparos en los pies” para tratar de salir al paso, a andar a los tumbos, caminando cual ciego obtuso por su ambición de cumplir un programa sea como sea, incluso traicionando al pueblo que dice defender.

La ministra Blanco hoy ha sido clara frente a la insistencia de la prensa, “el proyecto de ley no se retira”, y eso nos cristaliza el sustrato de esta y tantas otras maniobras circenses de este gobierno: seguir cambiando (en la medida de lo posible) las cosas para que NADA CAMBIE.

Sin profesores no hay reforma.

Aunque la Nueva Mayoría se vista de seda, neoliberal igual se queda.

 

Fernando Sacamuelas

27/06/15 (12:00 hrs).